viernes, 30 noviembre, 2018

Día Mundial de la Lucha contra el Sida


Cada 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el sida. Es una oportunidad para conocer los avances contra la enfermedad y así también educar y mejorar la comprensión del VIH como un problema de salud pública mundial.

Establecido por primera vez en 1988, el Sida es una de las epidemias más destructivas registradas y, a pesar de que existe un mayor acceso y se han mejorado tratamientos, en 2017 vivían 37 millones de personas con VIH y murieron por su causa alrededor de un millón en todo el mundo.

¿Qué es el VIH?

VIH significa: Virus de Inmunodeficiencia Humana. Es un virus que afecta las células inmunitarias, encargadas de protegernos de las enfermedades.

Cada vez más personas con VIH pueden no desarrollar sida. Hoy en día, incluso habiendo tenido sida, se pueden recuperar las defensas y llevar adelante una vida normal teniendo VIH gracias a la eficacia de los medicamentos.

El tratamiento no cura la infección pero hace que el virus se multiplique más lento y, por lo tanto, no destruya las defensas del cuerpo.

Diferencia entre VIH y Sida

No es lo mismo tener VIH que tener sida. SIDA significa: Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida. Es la etapa avanzada de la enfermedad causada por el VIH.

El síndrome (conjunto de síntomas) aparece cuando el VIH debilita las defensas del cuerpo. Esta situación predispone a las personas a desarrollar las enfermedades oportunistas, que son infecciones o tumores que se desarrollan en el contexto de un sistema inmunológico deteriorado.

¿Cómo se transmite?

El virus del VIH puede ser encontrado en líquidos y secreciones corporales (sangre, semen, líquido preseminal, secreción vaginal y leche materna). Cualquier práctica que permita el contacto de esos líquidos y secreciones corporales con las mucosas y el torrente sanguíneo (una herida abierta, por ejemplo) de otra persona puede causar infección por VIH.

Se transmite:

  • Por tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin preservativo ya que puede pasar a través del flujo vaginal, el líquido preseminal o el semen en contacto con los fluidos o las mucosas (tejido en el interior de la boca, el recto y la vagina) de otra persona.
  • Por compartir agujas, jeringas, máquinas de afeitar, alicates, piercings, agujas para tatuar o cualquier otro elemento cortante o punzante en general, que haya estado en contacto o contenga sangre de una persona infectada.
  • Por transmisión de madre a hijo. En caso de mujeres embarazadas con VIH se lo pueden transmitir al bebé durante el embarazo, en el momento del parto o durante la lactancia. Es lo que se llama transmisión vertical.

¿Cómo NO se transmite?

El VIH no se transmite por besar, abrazar, compartir vasos, cubiertos, por compartir el mate, intercambiar ropa, por usar el mismo baño, la cama o la pileta.

No lo transmiten los mosquitos.

Tampoco el sudor o las lágrimas ni tampoco las relaciones sexuales en las que se usa correctamente el preservativo.

¿Cómo se previene?

Transmisión sexual

La única manera de prevenir la transmisión del VIH en las relaciones sexuales es usando correctamente el preservativo desde el inicio y hasta el final de todas las relaciones sexuales.

La infección por transmisión sanguínea se previene:

Evitando compartir equipos de inyección, canutos u otros instrumentos cortantes o que pinchen (como los que se utilizan para realizar tatuajes o aritos que no estén esterilizados).

Transmisión vertical (madre-hijo)

Es importante que la mujer embarazada y su pareja usen preservativo y realicen el test de VIH e ITS en el embarazo, ya que de esta manera se previene la posibilidad de transmisión de estas infecciones al bebé.

Cuando una mujer embarazada tiene VIH-sida el virus puede pasar a su bebé en tres momentos: durante el embarazo, en el parto y mientras le da el pecho.

Existen tratamientos especiales para que el virus no pase al bebé que pueden variar en gran medida dependiendo si la mujer está tomando medicación o no.

Es importante usar el preservativo durante el embarazo para evitar reinfecciones.

¿Qué es y cómo se hace el test de VIH?

El test o prueba es la única forma en que una persona puede saber si tiene VIH o no. Y, en el caso de diagnosticarlo tempranamente, tener mayores posibilidades de mantener una calidad vida óptima a partir de tratamientos que, en nuestro país, son gratuitos.

Se puede acceder al tratamiento de forma gratuita en cualquier hospital o centro de salud públicos del país. Es voluntario, por lo que nadie puede ser obligado a hacérselo; es confidencial, ya que la persona que atiende no puede revelar la práctica realizada ni el resultado del diagnóstico (y, a su vez, quien recibe el diagnóstico puede decidir cuándo y cómo compartirlo, en caso de querer hacerlo); y debe ser realizado con asesoramiento previo y posterior del personal de salud.

No es requisito presentar documento de identidad u orden médica para realizarse la prueba.

Los distintos tipos de test de VIH disponibles brindan resultados confiables de manera muy rápida y sencilla, con solo una muestra de sangre.

Con el llamado “test rápido”, por ejemplo, el resultado se puede obtener en menos de 20 minutos. En todos los casos es preciso tener en cuenta el período ventana, que es el lapso que transcurre desde que el virus entra al cuerpo hasta que se produce la cantidad de anticuerpos necesaria para que las pruebas los puedan detectar en el laboratorio. Durante ese tiempo, que en la mayoría de los casos es de hasta un mes, las pruebas van a dar negativas aunque la persona esté infectada.

La prevención combinada del VIH, detección temprana y acceso a tratamiento antirretroviral son fundamentales para lograr detener la transmisión del virus en los próximos años. Los gobiernos, los proveedores de servicios de salud, los organismos de cooperación, la sociedad civil, las personas viviendo con VIH, las poblaciones clave y otros interesados deben trabajar conjuntamente en la respuesta al VIH.

 

Fuente: Secretaría de Gobierno de Salud, OMS