jueves, 5 septiembre, 2019

Día Mundial contra el Mieloma Múltiple


Desde el año 2012, cada 5 de septiembre, se conmemora el Día Mundial del Mieloma Múltiple con el objetivo de informar y generar conciencia en la sociedad sobre esta enfermedad.

El Mieloma Múltiple es un tipo de cáncer de la sangre que afecta a las células plasmáticas, un glóbulo blanco cuya función principal es producir anticuerpos, que se localiza preferentemente en la médula ósea. La transformación maligna de las células plasmáticas hace que comiencen a producir gran cantidad de un único tipo de inmunoglobulina llamado componente monoclonal, que el cuerpo no necesita y que no ayuda a combatir infecciones.

Con frecuencia los grupos de células plasmáticas cancerosas derivan en “tumores” en el interior de los huesos. La denominación “múltiple” se debe a que en la mayoría de los pacientes la enfermedad muestra focos en varias partes del esqueleto. La edad de aparición del MM se sitúa en los 69 años y sólo un 15% de los casos se diagnostica antes de los 50 años.

Síntomas más frecuentes:

En la primera fase, el mieloma puede no presentar síntomas. Pero a medida que la enfermedad se desarrolla, los síntomas aparecen. Los síntomas típicos son: dolores óseos, decaimiento, problemas renales y fracturas patológicas. También son comunes las infecciones como las neumonías porque el sistema inmunológico está debilitado.

Diagnóstico:

La enfermedad puede descubrirse de varias formas. Los síntomas e indicios más frecuentes son: dolores óseos o fracturas, y alteraciones bioquímicas de la sangre o de la orina. Para llegar al diagnóstico se debe hacer:

  • Punción de Médula Ósea para evaluar el porcentaje de infiltración con plasmocitos monoclonales (debe ser mayor del 10%)
  • Radiografías del esqueleto :columna , huesos largos , y calota donde se pueden ver las lesiones llamadas líticas
  • Estudios de sangre y orina para demostrar la presencia de la proteína monoclonal en sangre y la proteína de Bence Jones en orina.

Tratamiento:

El mieloma múltiple se trata mediante la combinación de fármacos específicos para la enfermedad. El trasplante de médula ósea puede estar indicado.

Pueden ocurrir recaídas, aunque con los tratamientos disponibles el pronóstico de la enfermedad ha mejorado significativamente.

Se sugiere consultar a su médico y hacerse los controles correspondientes.